Este restaurante es un icónico spot familiar. Abrió sus puertas en 1969 y ha mantenido su encanto clásico durante más de 50 años. Es el tipo de lugar que te hace sentir como en casa de la nonna, con recetas transmitidas de generación en generación y un horno de leña que impregna todo de ese aroma irresistible a pizza recién horneada. Los precios son económicos para lo que se maneja en Panamá. Sorrento no pretende ser un lugar fancy o innovador; es un clásico panameño que prioriza la consistencia y el cariño en cada bocado. Si amas la comida reconfortante y un ambiente que te hace volver, ¡ve sin dudar!

