Siempre extrañaré el diseño y la decoración original de TGI Friday's, al igual que muchos de sus platos icónicos del pasado. Lo primero no volverá; pero han traído reinsertado en su menu algunas entradas y platos calientes que eran de los favoritos. Claro que muchos platos nuevos también están marcando su propio espacio. La comida en general es muy buena, servida caliente y con calidad. El servicio es bueno y el ambiente tiene buena música, aunque un poco alto el volumen; es mejor cuando es retro. Full recomendado.
