Sábado 2pm. Agradable ambiente con brisa de mar. Sin embargo, poco personal para atender lo que redundó en 45 minutos para que trajeran la entrada y bebida solicitada. La entrada era un trío de ceviche que estaba bueno pero las almejas... Pareciera que les echaran maicena o algún espesante y quedó una salsa grumosa con poco sabor. El filete de pescado con buen tamaño, lástima lo pedí con la salsa de almejas... Las "yucas fritas" en realidad son bocaditos de yuca de los que ahora venden congelados en el supermercado. El cocktail Praia nada mal pero sabe a jugo de maracuyá, hasta dudé que tuviera alcohol, sólo al final se siente. Al final pedí a la chica que atendió (amable por cierto pero sin experiencia por lo visto) un vaso de agua al tiempo, lo trajo pero en el interior nadaban objetos pequeños no identificados, pidió disculpas "porque se le olvidó decirnos que el agua de Veracruz sale así". Hacen su esfuerzo, pero la verdad el lugar (junto al mar) es el que hace el trabajo.
