Llegamos y a la entrada, para ser un restaurante de lujo, no nos recibió nadie, no sabíamos donde sentarnos hasta que finalmente alguien nos dijo donde. Era una mesa para dos y nos dieron una de 5 puestos. Meh, no hicimos caso, esperamos, nos trajeron agua y uno de los vasos venía cn buscas negras en El agua, lo pedí cambiar y listo... Nos trajeron las sangrías de promo (una total estafa) , en la imagen salía una sangría en copa normal y trajeron unos vasitos de jugo de niño, en fin la entrada propuesta se les había acabado y nos trajeron unas almejas, deliciosas por cierto, luego la paella un poco fría, rica pero le faltaba sazón a los langostinos. Pedimos aparte una copa de vino blanco de la casa y es el primer restaurante donde me sirven dos dedos de vino de una copa. Lit la pasamos bien porq la compañía era la indicada, sin embargo el restaurante es más nombre y pifia que servicio real de lujo. Las pareces y adornos todos estaban sucios y llenos de telarañas, tremendo toque "rústico" le dije a mi esposo. Jajajajajajaja Gracias por el servicio, de igual forma la pasamos bien, lo mejor de todo fue la música!




