Su propuesta afrocaribeña está llena de sabor, tradición y buena energía. El rondón es espectacular, con mariscos frescos, leche de coco y un sazón auténtico que lo convierte en un plato obligado. El arroz con coco, los patacones y el pollo frito caribeño son otro acierto, siempre bien servidos y llenos de sabor. El ambiente es relajado, con un concepto que resalta la cultura afroantillana panameña.
