Definitivamente un lugar de encuentro familiar o con amigos, muy tradicional, es su fortaleza, los sabores y platos no han variado mucho en los últimos 20 años, solo los precios. Siempre lleno, pero a pesar de eso la atención es buena y rapida. Yo creo que la aunque sea la decoración ya podrian pensar en ir renovándola y hacer los espacios mas funcionales. Sin embargo, la lasagna y los canelones, al igual que la pizza Napoli, sacan de apuro y en especial si no eres tan exigente en los sabores. Un lugar bueno que necesita actualización.

