Fui a desayunar luego de un entrenamiento intenso y este lugar nunca decepciona para desayunos panameños...pedí un bistec de res encebollado, con un par de huevos fritos y tortillas...buenísimo...carne sabrosa y suave...tortillas en su punto y los huevos como se pidieron...la porción adecuada y el precio me parece adecuado también...este lugar sigue siendo uno de los clásicos en nuestra ciudad...
