Pedimos varios platos y todo estuvo bien hasta que llegó mi rollo Alaska. Desde que lo vi, me sorprendió lo simple que se veía la presentación. Este rollo lleva solo cuatro ingredientes: salmón, pepino, aguacate y queso crema, pero al ver y comerlo, estaba muy segura que no traía queso crema. Al comentarlo, el mesero José, quien dijo llevar un año trabajando en el restaurante, me aseguró que ese rollo no lleva queso crema, lo cual demuestra que no conoce bien el menú. Luego, el encargado José, sugirió ofrecerme otro rollo pero esta vez “con más queso crema”, pero este rollo nuevamente llegó incompleto, esta vez sin pepino. En ningún momento recibí el rollo completo que pedí y pagué. En lugar de reconocer el error, tanto el mesero como el encargado insistieron en hacerme sentir que yo estaba equivocada. Me sentí ignorada, incómoda y decepcionada. He visitado este restaurante en múltiples ocasiones, pero después de esta experiencia, dudo que regrese.


