Excelente spot, al parecer poco conocido, porque no estaba lleno. El ambiente es tal cual el nombre, todo un microclima. El servicio muy atento y en buen tiempo. El menú es pequeño, lo que ayuda a la calidad. Pedimos la lassagna de carne (jamás había comprado una donde no escatimaran en la porción de carne. Muy buena. La pasta en salsa boloñesa no es la clásica tradicional. Tiene un toque muy de acá con un excelente guiso. Los chicken fingers de niños por 8 palos son geniales. Una porción abundante. Pasta con salmón también muy buena. No es la mejor que he probado, pero es muy buena y generosa de porción.

