Fuimos en plan cena familiar, pedimos pasta para nuestra hija estaba buena y para nosotros (2) la picaña de 2 lbs la carne estaba sin sabor y un poco dura término 3/4 hasta tuvimos que pedir sal y es extraño ya que la picaña siempre por su grasita se caracteriza por su buen sabor claro con su toque de sal gruesa o sal rosada; en pandemia compraba sus combos para hacerlos en casa y hasta iba a su antigua ubicación aquí en Chiriquí y todos los cortes siempre TOP hasta el wuagyu por eso fuimos a su nuevo local, pero quedé decepcionada $100 palos la cuenta pero quedamos insatisfechos. Las bebidas no muy bien elaboradas limonadas de fresa muy ácidas y el batido de la niña la tuvieron que cambiar por un sabor a leche cortada. La atención de las chicas buena y siempre atentas.

