el lugar es rústico así que excelente para quienes no buscan lujo. sin embargo un olor nada agradable. Fuimos en familia a un lunch late. Yo ordene un especial que era raviolis rellenos de pescado en salsa de sepia y solo como medio ya que el sabor estaba muy mariscoso. Mi hija una pasta salsa Alfredo y nada especial. También ordenamos una pizza vegetariana nada buena. Desde que llegamos ordene una amapola para mi hija y la trajeron después de la comida porque lo habían olvidado. La atención fue muy amable, sin embargo el lugar y los meseros dan una sensación de suciedad. Sus dueños atentos y amables pero para lo que se habla del lugar y como lo venden no es nada parecido a la experiencia vivida.




