El Panamonte siempre es una gran experiencia, unos chicharrones de entrada buenisimos, luego un penne con ragu de conejo que estaba delicioso y no podia faltar el mundialmente famoso pie de limon. Lo unico malo es que las plantas naturales de adorno atraen compañeritos molestosos pero bueno es parte de estar en un bosque tropical y tan espectacular como Boquete.


