Este Restaurante queda a pocos minutos de la entrada de Coronado por la Panamericana. Está un poco retirado y cubierto por árboles frondosos. Siempre está lleno en los fines de semana pese que no hay estacionamiento. El servicio es desesperadamente lento y malo, pero los platillos son my buenos. No sé como será en los días de semana. Fuimos en un grupo de 8 personas. Yo pedí camarón en salsa criolla con arroz y yuca y un jugo. Tardaron muchísimo en traer y cuando llegaron a la mesa, estaba fría. Del hambre que tenía después de salir de la playa lo comí así y frío. El personal no está entrenado para atender. El precio-calidad de los alimentos es alta. Los meseros hacen de las tripas el corazón. El dueño del restaurante debe mandarlos a un seminario. Podrá ser muy bueno restaurante pero a mi me gusta que me sirvan con atención. Definitivamente NO recomiendo que vaya los fines de semana. Conocen aquél dicho: "Crea fama y acuéstate a dormir"... pues es esto mismo.
