El estacionamiento es suficiente. Hay que tomar el ascensor o las escaleras elecgricas del edificio central a la entrada del comercial. El ambiente es elegantito y limpio. Fuimos la familia entera con niños y clasificamos para el reservado. La atención fue excelente. Probamos una entrada con ceviche y otros mariscos con una candelita prendida en su centro. Muy buen plato. Un plato cuyo nombre no recuerdo con camarones y papa majada de teo de una concha. Delicioso. El lenguado a la española riquísimo. Otro con jengibre excelente, (fusión). El filete en su punto. Un sauvignon blanc de la casa chileno por copasacompañó muy bien la comida. Recomiendo a este restaurante y ojalá no decaigan como de costumbre lo hacen los restaurantes nuevos. Volveré.
