La comida es bastante buena aunque siento que el menú es un poco pequeño para el restaurante de un hotel. Hemos estado aquí 4 días y la variedad hace falta. El salmón esta muy bueno, la suprema de pollo también pero la estrella del menú es el Rissotto de Guandu que viene de acompañamiento del filete. Regresaría solo por el Rissotto. El servicio del restaurante aunque muy amable es extremadamente lento. Entre sentarnos y que nos trajeran el menú fueron por lo menos 10 minutos y el plato principal fue más de 45 minutos. El ambiente es espectacular

