A mi me aprecio un retaurante excelente, la comida es muy deliciosa, fui para 14 de febrero estaba repleto y tienes que esperar afuera parado con semejante clima por una mesa es poco agradable la situación pero una vez hayas entrado todo cambia te sientes como en casa, cálido, la atención fue muy lenta igual que la llegada de la comida digamos que por la cantidad de gente por lo demás feliz y contenta! Fue la mejor cena de San Valentin! Recomiendo los licuados sobretodo el de menta un concepto distinto que jamas habia probado!


