Organizamos una reunión con un grupo de paisanos y reservamos un salón privado y les pedimos platos individuales de dim sum...hampao, wantón frito, hakao y siu mai...todo quedó muy bien y cómodo. Los salones reservados son muy prácticos y pueden acomodarlos a diferentes tamaños según la necesidad. Este lugar es un ícono de la ciudad y siempre es una buena experiencia por la atención que brindan.
