Fuimos por una velada romántica...no cenamos pesado pero compartimos una orden de wings y una hamburguesa Colosal. Lo mejor de la noche, aparte de DJM, fue el ambiente en la barra del restaurante ya que llegamos sin reservación. Pero salió mucho mejor de lo esperado...en la barra estuvimos privados y cómodos por todo el rato que quisimos...
