Fuimos 8 personas para almuerzo de fin de año. No me cansaré de decirlo, es el mejor servicio en todo Panamá, no sólo los dueños atentos sino también sus mozos, recomendando, sirviendo adecuadamente, pendientes de la mesa. Esta vez probé las croquetas de berenjenas que me compiten con las de jamón, buenísimas las dos. Por supuesto, muero por los pimientos de Padrón. Luego comimos diversos platos que llegaron al tiempo, y exquisitos: entraña, rabo de buey, callos y estofado de ternera. Compartimos tres postres, que siempre gana el flan con dulce de leche. Pasamos una muy agradable tarde.
