Fui con un grupo de amigos a celebrar mi cumpleaños. La experiencia fue muy agradable. Aunque no me gustó que no aceptaron reservarme el salón cerrado a cambio de un consumo alto. De todos modos acomodaron las mesas a lo largo lo que no facilitó la interacción entre los asistentes. La comida estuvo bastante bien como siempre. El servicio estuvo regular...teníamos que estar llamando para que alguien nos atendiera. Cabe mencionar que en el mismo salón habían 2 grupos de cumpleañeros adicionales y parece que no se daban abasto para atendernos a todos. Insisto que para eso son los salones privados. Yo comí unos ñoquis con pesto...muy ricos...y mis favoritos de este lugar.
