Muy lindo el lugar, su decoración de muy buen gusto. El menú tienen muy interesantes platos, probamos varias entradas, gustosas y excelente presentación. Memorable el postre: mamallena. El servicio muy muy bueno, siempre atento y muy servicial y pendiente de nosotros. Sólo preguntar: ¿por qué no disponen aún de un cartel identificatorio fuera del local? y ¿por qué no dan factura fiscal? si bien argumentaron que la máquina fiscal estaba rota, entonces deben dar factura en papel.
