Fui con mi hija a conocer este lugar. En general nos gustó. Al inicio nos pareció que le falta algo de ambiente pero luego pusieron música ambiental y encendieron algunas luces...El servicio estuvo bien...el chico muy atento y claro explicando el menú. Compartimos el corn bread que estuvo rico y diferente a lo usual...y compartimos el sandwich de focaccia con porchetta. No tenían focaccia y nos dijeron que lo cambiarían por pan de "masa madre". Estuvo muy rico. Mi nena tomó un chai latte frío y dijo que le gustó. Pasamos un rato agradable conversando de varias cosas con mucha tranquilidad. Nos gustó la experiencia.
