Fui a desayunar con mi nena solos y la pasamos muy chévere...el ambiente es muy acogedor y cómodo...a pesar q estaba lleno se liberó una mesa bastante rápido....los domingos vayan con tiempo y dispuestos a esperar unos minutos...pedí el Hokkaido French Toast y unas empanadas de queso...mi hija pidió un Tartine Avocado y salmón y una limonada de fresa...a mí me encantó el french toast y las empanadas siempre están ricas...pudimos quedarnos conversando buen rato ya que ya no había gente esperando mesa...buena experiencia papá-hija....gracias!
