Un restaurante japonés de fusión latina que sorprende desde el primer bocado. La entrada de yuca crocante fue un acierto total: textura perfecta, sabor limpio y un toque latino que combina muy bien con la propuesta japonesa del lugar.
Los platos fuertes mantuvieron el nivel. El teriyaki de res llegó jugoso, con un glaseado equilibrado entre dulce y salado, mientras que el teriyaki de pulpo destacó por su suavidad y un sabor profundo que demuestra buena técnica en cocina.
En bebidas, probé dos cócteles y recomiendo especialmente el que lleva mezcal, una mezcla fresca, aromática y con ese toque ahumado que eleva toda la experiencia.
La atención fue excelente: rápida, amable y muy pendiente de cada detalle.
En resumen, un lugar ideal para quienes disfrutan la cocina japonesa con creatividad latina, buenos cócteles y servicio impecable.
Kôsta
Un restaurante japonés de fusión latina que sorprende desde el primer bocado. La entrada de yuca crocante fue un acierto total: textura perfecta, sabor limpio y un toque latino que combina muy bien con la propuesta japonesa del lugar. Los platos fuertes mantuvieron el nivel. El teriyaki de res llegó jugoso, con un glaseado equilibrado entre dulce y salado, mientras que el teriyaki de pulpo destacó por su suavidad y un sabor profundo que demuestra buena técnica en cocina. En bebidas, probé dos cócteles y recomiendo especialmente el que lleva mezcal, una mezcla fresca, aromática y con ese toque ahumado que eleva toda la experiencia. La atención fue excelente: rápida, amable y muy pendiente de cada detalle. En resumen, un lugar ideal para quienes disfrutan la cocina japonesa con creatividad latina, buenos cócteles y servicio impecable.