El restaurante tiene distintos ambientes ofrecidos según disponibilidad. La atención es buena y la cocina es veloz teniendo relación a la ocupación.
La mecánica de botón en mesa para solicitar atención te asegura una velada sin interrupciones.
Personal muy amable y eficiente.
La comida sale con bastante velocidad; el menú es variado sin ser abrumador y son buenos en lo que hacen.
El ambiente es festivo y bullicioso, lo que puede ser positivo o no dependiendo de lo que estés buscando.
Ato es sin duda una grata sorpresa.
Cada platillo está hecho con esmero, sabores cuidados y bien balanceados; los ingredientes se sientes frescos y más importante, lo caliente llega caliente y lo frío llega frío a la mesa.
La atención es general es muy buena, varía ligeramente entre cada salonero.
El espacio está bien distribuido, se siente íntimo sin ser pequeño y es todo terreno, amigos, familia, citas, etc.
El estacionamiento puede ser un problema en horas pico a pesar de que tienen valet.
Volvería? Sin dudarlo.
La comida nunca decepciona; hay un nuevo protocolo de atención que hace que el personal se sienta más cercano y tenga más dominio del menú y las sugerencias que hacen (agradecimiento infinito a Jeff y su paciencia).
La distribución de mesas contiguas es ligeramente incómoda pues terminas escuchando más de lo que quieras de otra mesa.
La atención y el ambiente han mejorado de manera increíble. Implementaron un proceso y estándares de calidad que se ha. traducido en una experiencia genial.
Los platos que deben llegar calientes, lo hacen, y los que deben llegar fríos también.
Está bastante bien ubicado y cuenta con algunos estacionamientos.
El ambiente es sumamente acogedor, limpio y bien cuidado.
La comida se siente fresca y toma el tiempo adecuado en estar lista. Las bebidas (café o no) son deliciosas.
La atención destaca por ser excepcionalmente buena.
En horas de medio día el sol pega un poco fuerte en las mesas cercanas al ventanal, nada grave, solo tenerlo en cuenta para ubicarte.
Vale completamente la pena ir y/o volver.
El ambiente y la decoración son “atípicas” pero muy disfrutables; la atención es muy amable, puntos extra porque reconocen exactamente las señales de un cliente que desea recomendaciones del que no.
Las sopas y ensaladas se sienten frescas, servidas a la temperatura adecuada.
Umami es una propuesta diferente y refrescante, es acogedor y moderno.
Los tragos por si solo son una experiencia que justifica la visita y más que competir, realzan el viaje culinario que te espera con la comida.
Los días en que haya música en vivo trata de no sentarte tan cerca al escenario, el volumen es algo fuerte.
Un concepto interesante que gira en torno al aguacate.
La atención es magnífica, el tiempo de espera entre platos es bastante corto (lo que se agradece), la comida fresca y el menú sin ser abrumador es bastante amplio (abarca desayuno y comidas). Una opción más que interesante.
La hamburguesa puede ser algo complicado de comer, pero vale todo el esfuerzo.
El restaurante tiene un ambiente muy acogedor, buena distribución e iluminación; la selección musical es muy buena y tiene el volumen exacto para disfrutar sin imponerse. Para una cena romántica, con amigos o familia está más que recomendado.
Un grupo de maximo 8 personas la llevaría bien.
La comida es buena, el tiempo de espera y la presentación de los platos son muy buenos; la relación precio/sabor/calidad tiene espacio para mejora.
La atención del personal no es particularmente homogénea, es excesiva/invasiva (recuerden que todo en exceso es malo) o inexistente.
Matsuei
El restaurante tiene distintos ambientes ofrecidos según disponibilidad. La atención es buena y la cocina es veloz teniendo relación a la ocupación. La mecánica de botón en mesa para solicitar atención te asegura una velada sin interrupciones.
Los Tacos de Villa (Bella Vista)
Personal muy amable y eficiente. La comida sale con bastante velocidad; el menú es variado sin ser abrumador y son buenos en lo que hacen. El ambiente es festivo y bullicioso, lo que puede ser positivo o no dependiendo de lo que estés buscando.
Ato
Ato es sin duda una grata sorpresa. Cada platillo está hecho con esmero, sabores cuidados y bien balanceados; los ingredientes se sientes frescos y más importante, lo caliente llega caliente y lo frío llega frío a la mesa. La atención es general es muy buena, varía ligeramente entre cada salonero. El espacio está bien distribuido, se siente íntimo sin ser pequeño y es todo terreno, amigos, familia, citas, etc. El estacionamiento puede ser un problema en horas pico a pesar de que tienen valet. Volvería? Sin dudarlo.
Sugoi (El Cangrejo)
La comida nunca decepciona; hay un nuevo protocolo de atención que hace que el personal se sienta más cercano y tenga más dominio del menú y las sugerencias que hacen (agradecimiento infinito a Jeff y su paciencia). La distribución de mesas contiguas es ligeramente incómoda pues terminas escuchando más de lo que quieras de otra mesa.
Sugoi (El Cangrejo)
La atención y el ambiente han mejorado de manera increíble. Implementaron un proceso y estándares de calidad que se ha. traducido en una experiencia genial. Los platos que deben llegar calientes, lo hacen, y los que deben llegar fríos también.
Mona Coffee House (San Francisco)
Está bastante bien ubicado y cuenta con algunos estacionamientos. El ambiente es sumamente acogedor, limpio y bien cuidado. La comida se siente fresca y toma el tiempo adecuado en estar lista. Las bebidas (café o no) son deliciosas. La atención destaca por ser excepcionalmente buena. En horas de medio día el sol pega un poco fuerte en las mesas cercanas al ventanal, nada grave, solo tenerlo en cuenta para ubicarte. Vale completamente la pena ir y/o volver.
Atypico
El ambiente y la decoración son “atípicas” pero muy disfrutables; la atención es muy amable, puntos extra porque reconocen exactamente las señales de un cliente que desea recomendaciones del que no. Las sopas y ensaladas se sienten frescas, servidas a la temperatura adecuada.
Umami Bodega
Umami es una propuesta diferente y refrescante, es acogedor y moderno. Los tragos por si solo son una experiencia que justifica la visita y más que competir, realzan el viaje culinario que te espera con la comida. Los días en que haya música en vivo trata de no sentarte tan cerca al escenario, el volumen es algo fuerte.
Todo Avocado (San Francisco)
Un concepto interesante que gira en torno al aguacate. La atención es magnífica, el tiempo de espera entre platos es bastante corto (lo que se agradece), la comida fresca y el menú sin ser abrumador es bastante amplio (abarca desayuno y comidas). Una opción más que interesante. La hamburguesa puede ser algo complicado de comer, pero vale todo el esfuerzo.
Spice Market
El restaurante tiene un ambiente muy acogedor, buena distribución e iluminación; la selección musical es muy buena y tiene el volumen exacto para disfrutar sin imponerse. Para una cena romántica, con amigos o familia está más que recomendado. Un grupo de maximo 8 personas la llevaría bien. La comida es buena, el tiempo de espera y la presentación de los platos son muy buenos; la relación precio/sabor/calidad tiene espacio para mejora. La atención del personal no es particularmente homogénea, es excesiva/invasiva (recuerden que todo en exceso es malo) o inexistente.