Comida. Los paladares se alegran con tan buena cocina. Pedimos un antipasto misi de entrada que era como una tablita de quesos y carnes perfectos para degustar mientras esperábamos el plato fuerte. Luego llegaron la ensalada Ceasar con prosciutto, misi con solomillo, pulpo con papas y queso y el risoto de solomillo. Todo riquísimo me comentan mis amigas. Yo personalmente sentí mi solomillo un poco duro creo que porque no estaba muy caliente. Ambiente. Lindo lugar. Atentos desde el Valet parking hasta la concierge que esmero por conseguirnos una mejor mesa. Servicio. Este aspecto si fue pobre. Nos decían que tenían más clientes de lo esperado por un maridaje pero creo que debieron preveer esto. El postre que nos dijeron demoraba 20 minutos, demoró 40. Sugiero planifiquen bien su staff de acuerdo a las actividades programadas. Por el servicio pobre no sé si regresaré.
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