Éramos un grupo de 15 damas que disfrutamos de una exquisita velada con excelente servicio y cocina de altura. Personalmente les recomiendo el carpaccio de salmón curado, con un toque de limón, aceite de oliva y piñones y rúcula; y el pescado branzino entero al horno. Es un pescado de textura suave y jugosa, con un saber delicado y fino, realzado con tomillo, salvia, vino blanco y mantequilla. Me encantaron ambos platos, y sin duda el branzino fue de clase mundial.


