Fuimos a celebrar el cumpleaños de una amiga y no pudimos haber escogido mejor lugar. Desde que llegamos, el servicio fue súper atento y nos hicieron sentir muy bien. Compartimos varias entradas: el tasajo, los patacones y las bolitas de pulpo, todas deliciosas. Yo pedí el pescado afro con arroz con coco, abundante y con un sabor espectacular, lleno de ese toque caribeño que enamora. El ambiente fue perfecto para la ocasión, hasta el equipo se unió a cantar el cumpleaños, lo que hizo la noche aún más especial. Los cócteles estuvieron a la altura, yo probé el mojito y estaba perfecto: fresco, bien balanceado y muy bien presentado. Sin duda, una celebración para recordar y un lugar al que regresar.




