Buen ambiente familiar, tenían música en vivo con un piano de cola, el servicio un poco lento, pero muy amables todos. Cuentan con un menú variado y ricas opciones de helados artesanales. Lo único que nos dejó asombrados fue ver que saliera del baño una chica con el uniforme de la cocina y no se lavó las manos.... Esto dejó una fuerte impresión en nosotros.
2 Me gusta



