Primera vez que voy y medio que entiendo el hype por el lugar. Fuimos 4 chicas y pedimos 2 pizzas, de BBQ y pollo y de prosciutto y arugula, y una kale salad para compartir y todas quedamos super bien. De bebidas pedimos entre cafes y chai y también okay. Lo que sí es que el tema de pedir es medio confuso. Sí y no. Si llegas y no sabes que tienes que hacer fila para pedir te vas a quedar esperando un buen rato hasta que te des cuenta porque realmente nadie te dirá nada. El menú está en la parte de la caja so te toca pedir permiso y ver qué se va a pedir. La chica de la caja parecía un poco fastidiada porque en su momento le había pedido originalmente una ensalada de lechuga pero la cambiamos y le pedí repetir el menú y me lo dijo todo rápido y de mala gana como par salir del paso. Eventualmente la comida llegó y en verdad no demoró casi nada. Pero luego nadie realmente vino por nada más. No nos ofrecieron agua, tuvimos que pedirla. No se llevaron los platos sucios sino que tuvimos que pedirlo al final porque justo habíamos llevado dulce para cantar cumple y necesitabamos el espacio. Entonces el lugar es lindo estéticamente pero llega un punto en el que el bullicio se vuelve insoportable y hasta dolor de cabeza me dio. Mucha luz natural, eso sí. Volvería? Sí pero no un sábado y pediría para llevar o para comer afuera, no adentro del local.
1 Me gusta



