Si buscas un lugar donde el brunch sea mucho más que una comida, MICHALES es tu destino. Este restaurante lleno de vida es un verdadero oasis para los amantes de la buena comida y el ambiente alegre. Desde el momento en que entras, Se siente la vibra de Michael (El dueño) que te envuelve, además tiene decoraciones tan divertidas que te sacan una sonrisa antes de siquiera sentarte. El alma del lugar es, sin duda, su dueño, quien parece estar siempre presente, saludando a todos con una calidez que te hace sentir como en casa. Su forma de hablar, tan natural y cercana, es como charlar con un amigo de toda la vida. 10 de 10.
