¡Qué buen almuerzo! Ni sé por dónde empezar… Pedimos el tuétano con atún rojo y el que viene con tartar de carne. La verdad, no sabría decir cuál me derritió más: muy diferentes entre sí y, a la vez, tan deliciosos en boca. Seguimos con el filet mignon, cocinado a la perfección, sobre una nube de papa con hongos. ¡Espectacular! El servicio fue de 10. Definitivamente, uno de mis restaurantes favoritos en Panamá!
