Hoy visite el lugar con mis familiares, en los cuales una venía de Estados Unidos a probar el verdadero sabor caribeño, pero tristemente no pudimos comer. Llegamos a eso de las 1:45 de la tarde, hicimos un pedido y a las 3 de la tarde nos fuimos sin comer. No tengo dudas de que la comida estuviera buena porque vi muchos platos pasar y vi como la gente no dejaba nada en el plato. Tristemente en mi caso, todo sucedió por la mesera que nos tocó la cual estaba más pendiente de vender el pan bon, en vez de estar pendiente a los clientes, ya que nos dimos cuenta que el papel de la orden que anotó de nuestra mesa, se le extravió y en ningún momento se acercó para ponernos al tanto o explicarnos lo que estaba pasando. De mi parte, pierden un cliente que no irá más.
