El local muy bonito y definitivamente es para ir elegante. La comida es buena. Sin embargo cuando fui la carbonara estaba pasada de sal y los otros platos ya llegaban fríos a la mesa aunque estos sí estaban buenos. Con todo respeto, el personal es bastante selectivo con quien atienden bien y a quien miran “raro” desde que entran. Nos sentimos en general bastante incómodos. Siendo amante de la comida italiana estos y algunos otros son los factores por los que no volvería. Los precios me parecen bien comparados al mercado. Facts: La torta vasca es un 10/10
