Buscábamos almorzar algo después de la iglesia a eso de la una, ya nos había llamado la atención el lugar, nuestra sorpresa fue cuando leímos el menú y nos dimos cuenta que era de tapas, jajaja, pero el ambiente estaba muy agradable, la tarde fresca y la terraza muy cómoda, Debo decir que la atención fue de lo mejor el mesonero nos explico los platos nos hablo de los precios cundo lo que pedíamos no estaba en el menú de verdad que todo lo que pedimos nos encanto en parte porque no los supieron describir yo por ejemplo que me encanta el gazpacho me ofrecieron y describieron mas espeso que lleva otro nombre y pedí que le quitaran el huevo cocido al que soy alérgica, estuvo delicioso, según mi hermana la tortilla española estaba en su punto. Tiene un hueco en el techo que deben arreglar pero estábamos tan cómodas que no nos dimos cuenta hasta el final. De seguro volveremos a la noche de tablao.
