Años sin ir a un restaurante de chef Ciniglio pero ahora tendremos visitas de seguido con comida, ambiente y servicio excelente como recordaba. llegamos sin reserva formal pero nos sentaron muy bien. iniciamos con meatballs y vino , comida principal pasta con carne de ternera,m y pasta de zapallo. Tanto chef Ciniglio, su hija Adriana y el mesero que nos atendió lo hicieron de maravilla. Ambiente tranquilo , familiar y sin mucha gente por su tamaño su tamaño , que es lo que buscamos


