Excelente atención, aunwue la comida tarda un poco, valió la pena tanta espera. La comida no la más tradicional, pero el toque de frijoles y los sabores del queso con las carnes, cumplen su cometido: una experiencia innovadora. El detalle es que es muy pequeñito y arriba siempre está reservado. Estar afuera puede ser retador, entre los calores y los aguaceros psnamrños. Lo genial es wue tienen otros locales!
