Muy pocas veces voy a este restaurante, quede muy decepcionado, pedi un filete miñon y no lo pude comer de lo duro que estaba. El mesero que nos tocó fue poco cortez. Vio que no me comí casi nada del bistec y ni siquiera pregunto porque no me lo comí. No soy de reclamar, pero soy de los que nunca más regresan. El lugar también tenía un olor feo cerca del baño. Lamentable que un restaurante iconico en Panamá, se deje descuidar de esta manera.
