La comida me pareció rica. Pedí el weinershnitzel y me gusto bastante. Para otros del grupo les pareció un poco grasosa la comida (yo no me quejo porque conozco la comida alemana y así es). El mesero muy lento, pero la verdad no importo mucho porque la estábamos pasando bien. El ambiente bueno y la decoración muy autentica. También tenían una buena variedad de cervezas alemanas!!!
