El restaurante familiar que me encanta. Suele estar lleno para medio días los fines de semana o en hora tradicional de cena. Esperar, vale la pena. La atención personalizada es su mejor carta de presentación. Hoy de gustamos un filete asado y camarones a la florentina. Acompañados de espaguetini al oleo, dos platos que son de nuestros favoritos. Seguiremos visitandolo



