Excelente ambiente, con Adolfo atendiendo con mucha carisma. La comida… raviolis rellenos de ricotta, con champiñones y espinaca, con toque de pesto: exquisito! Y la pasta provenzal, única de esta carta…con un aroma de trufa que sella todos sus ingredientes. Cerrando con una cortesía de la casa: carajillo on point!




