La comida tiene ese auténtico sabor peruano. Pedimos un pollo a la brasa con papas, que incluía ensalada… Estaba bien! Para la propuesta que ofrece el lugar, Los precios nos parecieron algo excesivos, la decoración es bastante sencilla y el ambiente es tranquilo. Está bien para una salida casual o para cenar un domingo por la tarde con la familia.

