Lastima que solo hay 5 estrellas porque no es una comida...es una experiencia. El ambiente de lujo, la atención impecable. Y te enamoras de cada plato...la coctelería, como esa no la había visto en Panama. La musica en vivo buenísima. En fin, toca ir varias veces para probar las diferentes opciones de menu. Agradable sorpresa, tener tan buen restaurante en el patio.
