Realmente el servicio es divino: Fernanda en la entrada con su cálida y amorosa recepción, el señor Clemencio muy amable y respetuoso todas las veces que me ha atendido. La señora Vanessa súper amable y atenta, con una actitud espectacular. Luis en la barra súper súper atento, alegre y con una actitud dispuesto a ayudar. Y Cristely la luz del restaurante por su risa, atenta, sugiriendo ideas para la cena y almuerzo, siempre con una vibra positiva con el cliente. Se agradece una atención de esta forma. Saludos!
