Fue primera vez que visitamos el restaurante y primera vez que probaba comida vietnamita... Deliciosa comida... Pero el servicio malo. Al llegar los saloneros estaban sentados en una de las mesas y cuando nos vieron llegar, la reacción fue de... "Ya vienen a interrumpir nuestra paz..." Lo peor de todo es que el chico que nos atendía tenía algo como resfriado o alergias pero frente a nuestra mesa mientras esperamos el servicio se sacudía la nariz y usaba esos palitos de Vick o algo así para inhalar... No tenía mascarillas y su ánimo era casi nada... Terrible servicio de verdad! La comida me encantó, la carne en cacerola excelente... Una bebida de Kiwi sin alcohol... Fenomenal... Lamentablemente el servicio no nos anima a volver... Al menos a ese de Condado....




