La comida como siempre excelente, el servicio mucho que desear, va de mal en peor. Tuvimos que solicitar el agua y la joven nos trajo la jarra y la dejó allí en la mesa, no sirvió el agua, nunca estuvo pendiente de nosotros y eso que eramos la única mesa ocupada. Había un olor como a humedad un tanto desagradable pero la música muy buena.
