Es una experiencia gastronómica diferente, interesante y particular. Dividido en dos ambientes, he cenado en ambos. La primera es pequeña cerrada con aire acondicionado en donde predomina un olor a mariscos (comprensible por la naturaleza del restaurante, pero puede mejorar) y un segundo ambiente tipo terraza al aire libre más grande pero es húmedo y caluroso. Excelente propuesta, platos que fusionan sabores contrastantes, dulce, salado, picante en una mixtura única. Vale la pena conocerlo.



