fue un buen restaurante. he ido cinco veces, así que esta reseña es de ayer, la última vez que fui. Fue espantoso. Todo mal. 20 minutos sentados sin recibir ni agua. No había ni cubiertos o servilletas en la mesa. Cuando finalmente llegó algún gerente, nos asignaron a un camarero que literalmente no tenía idea de nada. Fue la experiencia con un camarero más extraña y confusa que vivido. Nos cuestionaba nuestros pedidos, no sabía de qué estamos hablando cuando pedíamos cosas, estaba completamente perdido. la comida estuvo fatal, el pan con la Burrata estaba tostado al punto que estaba carbonizado, la pizza fría y sin sabor alguno, los coles de Bruselas, también sobre cocinados, que no tenían ni sabor, porque solo se sentía el quemado, solo el pollo KFC estuvo normal, ni bueno, solo normal. Por lo que se paga y se recibe, este lugar queda fuera de mi lista y no lo puedo seguir recomendando, porque de las cinco veces que he ido esta vez me mostró que no hay calidad y mucho menos servicio.

