Queríamos variar el paladar y ambiente. Ya habíamos ido antes aquí pero debo confesar que lo sentí hasta mejor. El día era súper lluvioso y entre la buena música, los juegos de mesa y los meseros súper atentos, fue una experiencia súper. Absolutamente todo en el menú es bueno. Los Long Island Ice Tea son los mejores en Panamá. Sugiero hacer reservas.



