La mejor manera con la que puedo iniciar esta reseña es con: una experiencia de sabores en el que cada bocado es delicioso. Sólo probamos 2 entradas, pero la mezcla de texturas y sabores, a pesar de no ser nada complicado, están tan bien hechas que sólo me provocó felicidad. Los crostini di salmone son como un abrazo suave en tu boca. Y cuando las mozzarella fritta al pomodoro hacieron su entrada, los sentidos explotaron, una de las mejores salsas de tomate que haya probado, adictiva. Para los platos fuertes probamos 2 también. La lasagna al ragú recuerda a la comida de casa, con ese reconfortante sabor. Y el fettuccini alla crema rosa di salmone tenía un sabor suave, pero sin perder el sabor particular del salmón, sus trocitos deliciosos entre los fettuccini y coronado con salmón ahumado fresco, envuelto en una crema rosa, delicioso al paladar. Importante, a pesar de encontrarte un centro comercial, el ambiente cálido y acogedor te hace olvidar que estás en un mall. Las luces cálidas y la cuidada presentación de cada plato. Las porciones generosas te dejan satisfecho pero deseando más. Aquí, la experiencia es completa porque también cuentan con un excelente servicio al cliente.

